Somos lo que hacemos, somos lo que entrenamos,
somos lo que comemos

Entendemos la preparación física como algo transversal y global, concibiendo el cuerpo en su totalidad y dando respuesta a todo lo que le rodea.

Enmarcamos la preparación física en relación con el entrenamiento técnico, el entrenamiento mental, la nutrición, la fisioterapia y la osteopatía, los masajes, los estiramientos asistidos, la recuperación, la concentración, la compensación y el equilibrio entre todos.

Por este motivo tenemos una amplia colaboración con los respectivos profesionales de todas las áreas. Para llegar hasta donde sea necesario. Teniendo una comunicación interna y directa con el deportista, haciéndolo participe de las decisiones a tomar y orientándolo hacia la búsqueda de la mejor solución.

Somos transversales en la misma preparación física, sin renunciar a nuevas ideas y estando siempre al corriente de los estudios científicos más avanzados. Entendemos la preparación física atendiendo a los nuevos descubrimientos científicos europeos, como por ejemplo el trabajo excéntrico, ya sea con poleas inerciales (Versa Pulley, YoYo Squat, K-box) como con el tirante musculador, lo cual nos permite poder trabajar el músculo desde su alargamiento y desde una amplitud de movimiento optima para el deporte. Con el trabajo excéntrico podremos generar fuerza desde el estiramiento y así evitaremos muchas lesiones en las que la musculatura cede por falta de fuerza en este ángulo y se lesiona. Estas herramientas también nos permiten trabajar un grupo de músculos, la coordinación intermuscular y la estabilización abdominal. Exactamente lo que necesita un deportista: poder generar fuerza desde la globalidad de su cuerpo y no tan sólo desde un músculo aislado. Posteriormente medimos toda esta potencia generada, mediante descodificadores (SmartCoach) conectados a un ordenador que nos proporciona todos los datos necesarios en tiempo real y nos permite planificar las cargas de trabajo.

También trabajamos con plataformas vibratorias (Power Plate) que proporcionan un trabajo intenso y de reclutamiento máximo de fibras, permitiendo variar la intensidad y la frecuencia de las vibraciones, para adaptar al máximo el trabajo. Las vibraciones también tienen un efecto vascularizante importante que ayuden a recuperar tejido más rápidamente. Además nos permiten trabajar con eficacia la propiocepción de nuestras articulaciones. A través de estímulos inesperados entrenamos este mecanismo de prevención de lesiones, activando y desactivando cada una de las fibras musculares que envuelven la articulación y le dan estabilidad. Y finalmente también nos sirve para activar la musculatura antes de un entrenamiento o bien para relajar y estirar al finalizar (o cuando así lo decidamos).

De la misma forma entendemos la filosofía del entrenamiento americano (Cross Fit), muy centrado en la fuerza explosiva y el trabajo en suspensión. No podemos obviar el desarrollo de lo que aquí llamamos transferencias de la fuerza, es decir, la expresión máxima de todo el entrenamiento. No hace falta poner en riesgo la salud, la columna vertebral ni ninguna articulación en un entrenamiento, pero sí que debemos crear situaciones reales, debemos preparar al deportista para aquello que realmente se encontrará en una competición, debemos entrenar al deportista para conseguir el máximo, para llevar el cuerpo al máximo e incluso superar los límites. Por estas razones nos inspiramos en métodos americanos, como el trabajo en suspensión (Trx, Aerosling, Anillas, Barras) y el trabajo de fuerza explosiva (multisaltos, cambios de dirección, pliométricos, lanzamientos, pelotas medicinales, Ketebells, sacos de arena, etc.).

Pero como hemos dicho anteriormente, no podemos separar el cuerpo y la mente, debemos crear situaciones reales, debemos poner en dificultades a nuestro deportista para que entrene mecanismos de resolución de problemas, por lo tanto debe utilizar el cerebro, debe pensar. Mediante ejercicios coordinativos, de reacción, de toma de decisiones, de multitascas, para hacerle pensar a 200 pulsaciones por minuto.

Todo esto sin olvidar la esencia de alargar al máximo la carrera del deportista, es decir, tener en cuenta cada día la prevención de lesiones. Desde la compensación articular, la estabilización abdominal, el equilibrio muscular agonista/antagonista, la propiocepción, los estiramientos activos/pasivos/dinámicos o asistidos (basándose en el masaje tailandés), masajes relajantes, descontracturantes (basándose en el masaje chino) y la relajación/concentración (basándose en el yoga).

Por lo tanto nuestra filosofía es tomar lo mejor de las grandes filosofías mundiales y adaptarlas a la realidad de nuestro deportista en toda su complejidad, con el objetivo de ser el máximo de transversales posibles.